Microcréditos
Microcréditos y préstamos rápidos: por qué muchos se pueden anular
Publicado el · Sara Berenguer Rosell
TAE desorbitadas, penalizaciones por retraso y préstamos que se encadenan unos con otros. Le contamos por qué muchos microcréditos pueden declararse nulos y qué pasos conviene dar.
Los microcréditos y préstamos rápidos se presentan como una solución sencilla: unos pocos clics, dinero en la cuenta en minutos y sin papeleo. Lo que no siempre se explica con la misma claridad es su coste. Detrás de muchos de estos préstamos hay intereses tan elevados que, una vez analizados, pueden llevar a la nulidad del contrato.
TAE que multiplican la deuda
En los préstamos rápidos es habitual que el coste se exprese como una cantidad fija por cada cantidad prestada y por un plazo corto, por ejemplo unos días o semanas. Visto así parece poco, pero cuando ese coste se traduce a TAE, que es la forma de comparar préstamos de manera homogénea, el resultado puede alcanzar porcentajes de tres o incluso cuatro cifras.
Ese dato es importante, porque los tribunales comparan el interés del préstamo con el tipo medio de los créditos al consumo que publica el Banco de España. Cuando la diferencia es tan grande, resulta difícil justificarla.
La Ley de Usura sigue vigente
La Ley de Represión de la Usura es de 1908, pero se aplica plenamente hoy. Considera nulo el préstamo con un interés notablemente superior al normal del dinero y manifiestamente desproporcionado con las circunstancias del caso. Si el microcrédito es usurario, la consecuencia es clara: la persona solo debe devolver el capital recibido, y todo lo pagado por encima de esa cantidad debe reintegrarse.
Además, la acción para pedir la nulidad por usura no caduca: puede plantearse aunque el préstamo ya esté pagado, siempre con el análisis previo de cada caso.
Penalizaciones y comisiones por demora
Otro problema frecuente son las cantidades que se cargan cuando hay un retraso: comisiones por impago, gastos de gestión de recobro, penalizaciones por cada día de demora o cargos por ampliar el plazo. Muchas de estas cláusulas pueden ser abusivas si no responden a un servicio real o si su importe es desproporcionado. En ese caso, se tienen por no puestas.
Refinanciaciones encadenadas
Es muy común que una persona pida un préstamo para pagar otro, o que la propia empresa ofrezca ampliar el préstamo o refinanciarlo cuando se acerca el vencimiento. Así se forma una cadena en la que cada nueva operación arrastra los costes de la anterior. Al revisar el conjunto, a menudo se ve que se ha pagado mucho más de lo que se recibió, y cada contrato puede analizarse por separado.
Inclusión indebida en ASNEF u otros ficheros
Algunas empresas comunican la deuda a ficheros de morosos como ASNEF sin cumplir los requisitos legales: por ejemplo, sin requerimiento previo de pago o cuando la deuda es dudosa o está discutida. Una inclusión indebida puede dar lugar a pedir la cancelación de los datos y, según las circunstancias, a reclamar una indemnización por la vulneración del derecho al honor.
Qué puede hacer usted
- Reúna lo que tenga: contratos, correos de confirmación, capturas de la aplicación y movimientos bancarios donde aparezcan los cargos.
- Haga una lista de préstamos y empresas. Si ha encadenado varios, es útil saber cuáles fueron y en qué fechas.
- Compruebe si figura en ficheros de morosos. Puede solicitarlo directamente a la entidad que gestiona el fichero.
- No firme nuevas ampliaciones sin entender antes qué está pagando.
- Pida un estudio gratuito. Revisamos la documentación y le decimos con claridad qué contratos tienen base para reclamar.
Cada préstamo es distinto y no todos son anulables, pero muchos lo son. Lo importante es conocer el coste real de lo que se firmó y actuar con la información completa.
¿Le pasa algo parecido? Estudiamos su caso gratis.